¿Qué me dirías si te digo que en este libro están las claves para tener una vida sin enfermedades con herramientas que ya tienes a tu disposición, y que son gratis?

Hace mucho tiempo que tengo una idea en la cabeza:

La de contarte y enseñarte de dónde saco toda esta información que te cuento tanto en los vídeos de YouTube como a mi lista de correo.

Que si no estás en la lista te puedes apuntar descargándote ESTE regalo y que si no estás suscrito en el canal lo puedes hacer ya desde AQUÍ.

Aquí te dejo el contenido de este artículo en formato vídeo:

La verdad es que esto es algo muy complicado, porque todo lo que comparto lo he aprendido durante muchos años desde formación oficial, libros, estudios científicos, cursos, seminarios o charlas entre compañeros de profesión.

Pero lo que sí puedo hacer es seleccionar los mejores libros o estudios científicos que forman la base de mi forma de entender la nutrición y desgranarlos para que a ti también te puedan ser de utilidad.

En este vídeo empezamos con uno de los libros más disruptivos, didácticos y fáciles de entender, que puede cambiar tu percepción de la salud, de raíz.

En este video te traigo los 10 aprendizajes que he extraído del libro de Super Vivir, un libro de Carlos y Ricardo Stro. Dos primos que pasaron de ser músicos y vivir de noche, a profesionales autodidactas de la salud, y a vivir conectados con el sol y con la naturaleza para recuperar su salud.

En la descripción voy a dejarte sus redes sociales.

A y por cierto, hablando de libro, este es el mío, donde pasamos por 4 fases con menús diferentes para pasar de 5 comidas al día sin ver resultados, a ganar flexibilidad metabólica mejorando tu físico y tu rendimiento.

La primera lección es que la comida no es el único alimento del ser humano.

Carlos y Ricardo nos hablan de los 3 tipos de alimento, que son el alimento ordinario, el aire y las impresiones del mundo exterior.

En los dos primeros casos, está muy claro. La comida y el oxígeno, sin estos dos elementos no podríamos vivir.

Sin embargo, llama la atención el tercer elemento: las impresiones del mundo exterior:

Ellos lo definen como la información que captamos desde la luz solar y los estímulos captados por nuestros sentidos. Nos cuentan cómo puede afectar a nuestra salud, el cómo nos tomamos los diferentes eventos en nuestro día a día.

Por ejemplo, cómo en situaciones estresantes puede subir nuestros niveles de azúcar en sangre, y si esto lo mantenemos a lo largo del tiempo, puede terminar afectando negativamente a nuestra salud.

La segunda lección es que hay un tiempo para cada cosa bajo el sol.

Y hace referencia a una frase extraída de la biblia que dice: todo tiene su momento y cada cosa su tiempo bajo el sol.

Este libro es especialmente interesante si quieres aprender sobre ritmos circadianos y cómo pueden condicionar tu vida.

Los ritmos circadianos son estos ritmos biológicos, guiados en gran proporción por la luz solar, que ayudan a tu cuerpo a saber qué es lo que tiene que hacer en cada momento.

En este vídeo sobre cómo controlar la ansiedad por la comida te lo cuento en mas detalle.

El libro nos dice que, a vista de pájaro, tenemos dos momentos importantes en el día: Cuando amanece y cuando oscurece.

Cuando amanece: se generan procesos que favorecen un estado activo, donde es más fácil pensar con claridad y tener energía para entrenar o realizar tus tareas diarias. También sabemos que durante el día la insulina tiene un mayor efecto, con lo cual, es buena idea comer cuando todavía hay sol, y no hacerlo cuando el sol ya no está.

Cuando oscurece:

Es el momento donde las células de tu cuerpo activan el modo noche, el modo reparación. Entre otras cosas, se pueden reciclar las células y que se destruyan las que ya no son funcionales.

El libro nos cuenta cómo la destrucción de estos ritmos circadianos y no respetarlos son el principio de las enfermedades modernas.

La tercera lección es que tu entorno de luz condiciona tu salud.

Nos cuenta por qué debemos minimizar la luz artificial y siempre que podamos, estar en zonas exteriores con luz natural.

Es de este modo que nuestro cuerpo puede generar energía de forma eficiente y las células puedes gozar de más salud.

Un dato muy importante aquí para todos los que somos deportistas, y es que este entorno de luz correcto, evitando la luz artificial y estando fuera, favorece la creación de nuevas mitocondrias, lo que se traduce en más energía durante nuestro día a día y también durante nuestros entrenamientos.

La cuarta lección es que el entorno electromagnético es crucial para una buena salud.

Y esto se traduce en que estar constantemente rodeados de teléfonos móviles, redes wifi o torres de 5 g, o como por ejemplo, auriculares con bluetooth, altera nuestra glucosa en sangre y las señales eléctricas de nuestras células. Lo que altera, por ejemplo, el impulso nervioso que se genera en nuestro sistema nervioso.

Por lo tanto, apagar el wifi cuando no lo usas, no llevar el teléfono móvil en los bolsillos o no usar todo el día los airpods, es buena idea para mejorar tu salud.

La quinta lección es evitar los intermediarios entre tú y la naturaleza.

Y esto se refiere a controlar el uso de cremas solares, gafas de sol, calefacción o zapatos que te mantienen aislado del suelo todo el tiempo. Lo que llamamos hacer grownding o earthing, que ayuda a eliminar radicales libres y a controlar la presión arterial.

Importante: esta información es muy nueva para muchos, y lo fue para mí en su día. El mensaje no es dejar de usar todas estar herramientas de un día para otro porque puede ser incluso perjudicial. Se trata de tomar conciencia y poco a poco, ser más conscientes de que reducir su uso puede ser buena idea. Por ejemplo, usando crema solar solo en momentos puntuales y que sea orgánica, o en alguna vez por semana ir a andar descalzo por el césped.

En la descripción y en el primer comentario fijado voy a dejarte el enlace del libro en físico, en Amazon, y si lo prefieres en digital, voy a dejarte el enlace para poder comprarlo dentro de la academia Nutrición Ciclista.

La sexta lección es que se puede vivir sin vegetales.

Es más, el libro deja bastante claro que suele ser buena idea retirarlos de tu dieta y, en caso de incorporarlos lo debemos hacer cuando estos vegetales están de temporada en la zona del planeta en que vivimos.

La séptima lección es que ver luz artificial de noche, limita la capacidad para conciliar el sueño y dejar que el cuerpo se repare.

Este concepto hace referencia a que la luz artificial destruye gran parte de la melatonina (una hormona que ayuda a inducir el sueño y que además, actúa como antioxidante y anticancerígena en nuestro cuerpo)

Es por esto (entre otras cosas) que a muchos de nosotros nos cuesta conciliar el sueño si antes no hemos estado un buen rato sin luz artificial. O bien si vamos a entrenar al gimnasio a última hora, donde suele haber muchísima luz artificial.

En el libro te cuenta cómo sustituir esta luz artificial blanca, por luces rojas o velas para no interferir en el sueño y en la salud.

La octava lección es que el consumo de carne no altera el cambio climático, si es que este existe.

Este libro hace un repaso breve y conciso por la historia del clima en el planeta y te cuenta por qué hablar de cambio climático no tiene sentido.

Nos cuenta cómo el ganado de pastoreo secuestra en carbono del aire y lo devuelve al suelo, equilibrando así todo el sistema. Por otro lado, los cultivos intensivos de cereales, destruyen los suelos y los empobrecen de nutrientes.

La novena lección es que los alimentos vegetales no aportan suficientes nutrientes, pero sí muchos antinutrientes.

El libro cuenta un experimento realizado con ostras, alubias y maíz.

Cuando las ostras se consumían junto a alubias, o junto a maíz, la absorción del zinc (que es el principal mineral que aportan las ostras) se veía reducido a más de la mitad.

También hace un repaso a las necesidades de ciertos nutrientes como el omega-3, y demuestra cómo no se puede obtener la suficiente cantidad a base de vegetales.

La décima lección es que todo tiene solución.

Hasta aquí todo parece muy catastrófico, pero lo último que tenemos que hacer es ponernos nerviosos. Porque si queremos cambiarlo todo de golpe nos vamos a dar un golpe contra un muro.

Todos tenemos una vida creada en un entorno específico y unos hábitos adquiridos, y el primer paso es tomar conciencia de aquellos que pueden mejorar. No se trata de dejar la ciudad de un día para otro e irnos a vivir al campo sin electricidad, con un huerto y criando vacas y cerdos.

Se trata de agarrar ciertas ideas e ir aplicándolas poco a poco.

Por ejemplo, intentar apagar el mayor número de luces de tu casa cuando sea de noche o usar velas, ir a andar uno o dos días por semana por el césped, intentar ajustar las comidas en las horas de sol, apagar el wifi al ir a la cama, poner el teléfono el modo avión o priorizar la carne y los productos animales a los de origen vegetal.

Dime en un comentario si te ha parecido interesante este tipo de contenido y qué libro te gustaría que analizara en futuros vídeos.

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